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Cómo evitar los errores que hacen perder incentivos de I+D+i a las empresas

RDi

La innovación es un elemento esencial para la competitividad de las empresas. En España existen incentivos que permiten recuperar una parte importante de la inversión realizada en actividades de investigación, desarrollo e innovación tecnológica (I+D+i): las deducciones fiscales en el Impuesto de Sociedades y las bonificaciones en la Seguridad Social del personal investigador.

A pesar de su potencial, muchas empresas no aprovechan estos beneficios o los gestionan de forma incorrecta. Estos errores pueden llevar a perder incentivos o incluso a tener problemas en una inspección. Conocer los fallos más frecuentes es el primer paso para evitarlos.

1. Considerar cualquier mejora como I+D+i

Uno de los errores más comunes es asumir que cualquier cambio o mejora se considera I+D+i. La normativa distingue claramente entre investigación, desarrollo e innovación tecnológica. No todos los proyectos de mejora interna cumplen los requisitos de generación de nuevo conocimiento o de avance tecnológico.

Cómo evitarlo: analizar técnicamente cada proyecto antes de aplicar incentivos fiscales y asegurarse de que se ajusta a las definiciones legales. Contar con asesoramiento técnico ayuda a clasificar correctamente cada actividad.

2. No documentar los proyectos desde el inicio

Las deducciones y las bonificaciones requieren evidencias. Si no existe documentación, el incentivo no puede justificarse. Muchas empresas intentan reconstruir la información a posteriori y se encuentran con lagunas o inconsistencias.

Cómo evitarlo: establecer un sistema de documentación desde el inicio del proyecto, que incluya memorias técnicas, hitos, evidencias de los avances y un control horario del personal investigador implicado.

3. Incluir gastos o personal no elegible

Otro error habitual es incluir gastos que no están directamente vinculados a la I+D+i (por ejemplo, acciones comerciales o tareas de mantenimiento), o personal que no dedica su jornada completa a estas actividades, especialmente en el caso de las bonificaciones.

Cómo evitarlo: revisar la normativa y validar la elegibilidad de cada gasto y cada perfil profesional. El personal bonificable debe tener funciones exclusivamente relacionadas con actividades de I+D+i y su dedicación debe poder acreditarse.

4. Falta de coordinación entre departamentos

La gestión de incentivos de I+D+i involucra a diferentes áreas: técnica, financiera y laboral. Cuando cada departamento trabaja de forma independiente, se generan inconsistencias entre la documentación técnica, las nóminas o los registros fiscales.

Cómo evitarlo: establecer un proceso de trabajo transversal en el que todos los departamentos compartan información y validen los datos antes de su presentación.

5. No planificar el calendario fiscal

Muchas empresas descubren los incentivos cuando el proyecto ha terminado o cuando ya no están a tiempo de aprovecharlos. Otras no aplican las deducciones acumuladas durante los años permitidos por desconocimiento de los plazos.

Cómo evitarlo: planificar el calendario desde el inicio del proyecto, identificar cuándo y cómo se aplicarán las deducciones y revisar periódicamente el estado de las bonificaciones.